Trump autoriza uso de herramientas cibernéticas contra grupos criminales
Trump firmó un memorándum para ampliar las operaciones cibernéticas de EU contra organizaciones criminales transnacionales.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este miércoles 12 de agosto de 2026 un memorándum de seguridad nacional que amplía las capacidades del gobierno estadounidense para utilizar herramientas y operaciones cibernéticas contra organizaciones criminales transnacionales que operan desde el extranjero.
La medida busca responder a delitos como ransomware, fraude financiero y otras actividades criminales habilitadas por internet que afectan a ciudadanos, empresas e infraestructura estadounidense.
El documento también contempla una mayor participación del sector privado, cuyas capacidades técnicas e información sobre amenazas podrán ser aprovechadas por las autoridades federales para identificar, rastrear y combatir a estos grupos.
Trump abre la puerta a operaciones cibernéticas
El memorándum ordena al gobierno estadounidense aprovechar la capacidad tecnológica y la innovación del sector privado para apoyar operaciones cibernéticas, siempre bajo la dirección, control y autoridad del Gobierno de Estados Unidos.
La Casa Blanca explicó que el objetivo es fortalecer la respuesta frente a organizaciones criminales que utilizan herramientas digitales para cometer delitos desde otras jurisdicciones.
Entre las amenazas mencionadas por la administración están los ataques de ransomware, mediante los cuales delincuentes bloquean o cifran información para exigir dinero a sus víctimas, además de fraudes financieros y otros esquemas de criminalidad organizada.
La medida no significa que las empresas privadas reciban autonomía para realizar operaciones ofensivas por su cuenta. El memorándum establece que estas actividades deberán desarrollarse bajo la autoridad y supervisión del Gobierno estadounidense.
¿Qué podrán hacer las autoridades?
El nuevo marco busca facilitar acuerdos entre compañías privadas y distintas instituciones gubernamentales para recopilar información sobre las amenazas, identificar a los responsables y plantear operaciones destinadas a interrumpir sus actividades.
La administración también pretende utilizar las capacidades técnicas de compañías especializadas en ciberseguridad para mejorar la atribución, rastreo y desarticulación de actores maliciosos.
Esta estrategia amplía una política que Trump ya había impulsado en marzo de 2026, cuando su gobierno ordenó revisar las herramientas operativas, técnicas, diplomáticas y regulatorias disponibles para combatir a organizaciones criminales transnacionales involucradas en ciberdelitos.
El sector privado tendrá un papel más importante
Uno de los aspectos centrales de la nueva directiva es la colaboración entre el gobierno y las empresas tecnológicas.
La administración considera que las compañías privadas poseen información y capacidades especializadas que pueden ayudar a detectar infraestructura utilizada por grupos criminales antes de que los ataques alcancen a sus objetivos.
La estrategia cibernética publicada previamente por la Casa Blanca ya planteaba una cooperación más estrecha con la industria y el sector académico para identificar y desarticular redes criminales y amenazas digitales.
Con el nuevo memorándum, esa colaboración adquiere un marco específico para enfrentar a organizaciones criminales transnacionales.
Ransomware y fraude, entre las principales amenazas
La Casa Blanca puso especial atención en los delitos que tienen un impacto directo sobre ciudadanos estadounidenses.
El ransomware se ha convertido en una de las herramientas utilizadas por grupos criminales para extorsionar a empresas, instituciones y particulares mediante el secuestro de sus sistemas o información.
También están los esquemas de fraude financiero y estafas digitales, que pueden operar desde otros países y dificultan la investigación debido a que los responsables, servidores, cuentas y víctimas pueden encontrarse en distintas jurisdicciones.
El gobierno estadounidense busca precisamente reducir esa ventaja que obtienen los grupos criminales al operar más allá de las fronteras nacionales.
La medida se suma a la ofensiva contra organizaciones transnacionales
El memorándum forma parte de una estrategia más amplia de la administración Trump contra las organizaciones criminales transnacionales (TCO, por sus siglas en inglés).
En marzo, el gobierno estadounidense ya había ordenado identificar a las organizaciones responsables de centros de estafa y ciberdelitos, así como desarrollar mecanismos para prevenir, investigar, interrumpir y desmantelar sus operaciones.
La administración también ha planteado que la respuesta estadounidense no debe limitarse a la defensa informática, sino que puede incluir distintas herramientas de aplicación de la ley, diplomacia y otras autoridades disponibles legalmente.
¿Qué implica para otros países?
La decisión podría tener repercusiones internacionales debido a que las organizaciones criminales que operan en internet suelen distribuir sus actividades entre diferentes países.
Una operación cibernética contra infraestructura ubicada en el extranjero puede involucrar cuestiones de jurisdicción, soberanía y cooperación internacional, especialmente cuando los servidores, operadores o empresas afectadas se encuentran fuera de Estados Unidos.
El memorándum, sin embargo, se enfoca en dotar al gobierno estadounidense de mayores herramientas para actuar contra organizaciones que, desde el extranjero, representan una amenaza para ciudadanos y entidades de Estados Unidos.
Por ahora, la Casa Blanca no ha identificado públicamente en el anuncio a una organización criminal específica como objetivo de una operación derivada de esta nueva directiva.
La medida establece así un nuevo marco para que autoridades estadounidenses y empresas privadas trabajen conjuntamente contra el ciberdelito transnacional, con el gobierno federal manteniendo el control sobre las operaciones.