Por Bruno Cortés
Petróleos Mexicanos reconoció pérdidas por 3 mil 812 millones de pesos debido a la sustracción ilegal de combustibles durante el primer trimestre de 2026, equivalente a un promedio de 42.4 millones de pesos diarios entre enero y marzo.
La cifra fue difundida por la empresa productiva del Estado al responder a versiones que circularon en redes sociales sobre un presunto incremento en el robo de hidrocarburos. En su comunicado número 59, fechado el 6 de junio, Pemex rechazó que la sustracción ilegal hubiera alcanzado los 100 mil barriles diarios durante los primeros tres meses del año.

La petrolera informó que las pérdidas registradas por este delito disminuyeron 30.3 por ciento en comparación con el mismo periodo de 2025. Sin embargo, el monto reconocido muestra que el huachicol continúa representando una afectación financiera para la empresa.
Durante el primer trimestre de 2025, Pemex contabilizó pérdidas por 5 mil 471 millones de pesos por sustracción de combustibles. Un año después, la cifra se redujo en mil 659 millones de pesos, hasta ubicarse en 3 mil 812 millones.
El monto reportado para 2026 equivale a un promedio mensual de mil 271 millones de pesos. Visto desde el día a día, la pérdida acumulada representa más de 42 millones de pesos cada 24 horas, mientras los ductos y las instalaciones petroleras siguen bajo vigilancia en distintos puntos del país.
Pemex utiliza en sus reportes financieros la categoría “pérdidas por sustracción de combustibles”. El concepto no se limita necesariamente a la extracción mediante tomas clandestinas, debido a que el comunicado no presenta un desglose por modalidad, producto o entidad federativa.
La empresa tampoco precisó cuántos litros o barriles corresponden a los 3 mil 812 millones de pesos registrados. El documento no detalla qué proporción corresponde a gasolina, diésel, turbosina, gas licuado de petróleo, crudo u otros productos.
El comunicado fue publicado después de que circulara un análisis sobre posibles discrepancias entre los volúmenes producidos, procesados y exportados por Pemex. La petrolera sostuvo que ese cálculo no consideró movimientos de inventario, empaques y desempaques de ductos, así como ajustes volumétricos relacionados con la temperatura.
Pemex señaló que sus informes periódicos se encuentran disponibles para consulta pública y que reporta información ante instancias como la Bolsa Mexicana de Valores, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores y la Securities and Exchange Commission de Estados Unidos.
Aunque el comunicado descarta un aumento en la sustracción ilegal, la información financiera confirma que el robo de combustibles mantiene un costo para la empresa. El dato central no está en una estimación externa: Pemex reconoce pérdidas por 3 mil 812 millones de pesos en solo tres meses.
El reporte no incluye información sobre los estados con mayores afectaciones, el número de tomas clandestinas detectadas entre enero y marzo ni la cantidad de denuncias presentadas ante la Fiscalía General de la República. Esos datos permitirían dimensionar dónde se concentra el problema y cuáles son las rutas que requieren mayor vigilancia.
