Universal y Sony llevan a Suno ante los tribunales por el uso de miles de canciones para entrenar su IA
La disputa entre la industria musical y las empresas de inteligencia artificial sumó un nuevo capítulo. Universal Music Group y Sony Music Entertainment presentaron una nueva demanda contra Suno, la plataforma capaz de generar canciones mediante inteligencia artificial, a la que acusan de haber utilizado miles de grabaciones protegidas por derechos de autor sin contar con autorización.
El nuevo litigio fue presentado ante un tribunal federal de Massachusetts y señala específicamente 60 mil 202 grabaciones pertenecientes a los catálogos de Universal y Sony que, según las compañías, fueron copiadas sin licencia para desarrollar modelos anteriores de Suno.
El caso adquiere especial relevancia porque llega apenas nueve días después del lanzamiento de v6, la nueva generación de modelos de la plataforma. Suno sostiene que esta versión fue entrenada desde cero y que no utilizó grabaciones de Universal ni Sony en sus datos de entrenamiento. Las disqueras, sin embargo, cuestionan esa explicación y argumentan que el nuevo sistema se desarrolló a partir de información y resultados generados por modelos anteriores.
La disputa comenzó en 2024
La nueva demanda es la continuación de un enfrentamiento que comenzó en 2024, cuando Universal, Sony y Warner Music demandaron a Suno por presuntamente utilizar música protegida por derechos de autor para entrenar sus modelos de inteligencia artificial.
El panorama cambió un año después. Warner Music Group llegó a un acuerdo con Suno, retiró su litigio y estableció una alianza con la plataforma para desarrollar herramientas de inteligencia artificial utilizando música bajo licencia.
Universal y Sony, en cambio, mantuvieron su disputa. Ahora decidieron presentar una segunda demanda que, además de cuestionar el uso de sus grabaciones en los modelos anteriores, pone el foco en la nueva generación tecnológica de Suno.
El desacuerdo plantea una pregunta que se ha vuelto cada vez más importante para la industria: si una empresa crea un nuevo modelo a partir de sistemas anteriores que presuntamente fueron entrenados con material protegido sin autorización, ¿el nuevo modelo queda también alcanzado por las posibles infracciones?
Esa es precisamente una de las cuestiones que Universal y Sony pretenden llevar ante el tribunal.
¿Qué cuestionan las disqueras sobre el modelo v6?
Suno afirma que v6 fue entrenado desde cero y que las grabaciones de Universal y Sony no forman parte de sus datos de entrenamiento.
Las compañías discográficas presentan otra interpretación. Según la nueva demanda, aunque las grabaciones de sus catálogos no hayan sido incorporadas directamente al entrenamiento de v6, el modelo habría sido desarrollado utilizando información y resultados provenientes de versiones anteriores de Suno.
Universal y Sony describen este argumento con la expresión “fruto del mismo árbol envenenado”, con la que sostienen que la creación de una nueva tecnología no elimina las posibles infracciones que, de acuerdo con su demanda, se habrían cometido durante el desarrollo de modelos anteriores.
En otras palabras, la disputa ya no se limita a determinar si determinadas canciones fueron utilizadas para entrenar una inteligencia artificial, sino también a establecer hasta dónde pueden extenderse las consecuencias legales cuando una nueva generación tecnológica se construye sobre sistemas anteriores.
Más de 60 mil grabaciones están en el centro del caso
Uno de los elementos que dimensionan el litigio es el número de obras que Universal y Sony identifican como presuntamente infringidas: 60 mil 202 grabaciones.
La legislación estadounidense contempla indemnizaciones de hasta 150 mil dólares por obra en determinados casos de infracción deliberada. Si hipotéticamente se aplicara ese máximo a las 60 mil 202 grabaciones señaladas por las compañías, la cifra superaría los 9 mil millones de dólares.
Sin embargo, ese cálculo representa únicamente un monto teórico basado en el máximo legal. No significa que Suno deba actualmente esa cantidad, que el tribunal vaya a determinar una infracción por todas las grabaciones señaladas ni que una eventual sentencia tenga que alcanzar esa cifra.
El monto definitivo, en caso de que el proceso avance hasta una resolución que determine responsabilidad, dependería de las conclusiones del tribunal y de las circunstancias específicas de cada infracción que pudiera acreditarse.
YouTube también aparece en la controversia
La nueva demanda incluye otro elemento relacionado con la manera en que Suno habría obtenido material para sus sistemas. Universal y Sony acusan a la plataforma de haber obtenido grabaciones de YouTube mediante mecanismos destinados a evadir las restricciones contra las descargas.
En documentos judiciales recientes, Suno reconoció haber utilizado la herramienta yt-dlp para obtener audio de YouTube, aunque la empresa mantiene una disputa con las disqueras respecto a las implicaciones legales de esa práctica.
Este punto podría convertirse en otra pieza importante de la discusión, ya que el conflicto no solamente gira alrededor del resultado final que genera una inteligencia artificial, sino también de cómo obtiene y procesa los datos utilizados para desarrollar sus modelos.
Suno avanza hacia un modelo basado en licencias
La demanda llega en un momento particularmente importante para Suno. Después de varios años de enfrentamientos entre compañías de inteligencia artificial y titulares de derechos musicales, la plataforma comenzó a establecer acuerdos de licencia con algunas de las principales empresas de la industria.
El acuerdo alcanzado con Warner representa precisamente ese cambio de estrategia: en lugar de mantener únicamente una disputa sobre el uso de material protegido, ambas compañías optaron por colaborar en el desarrollo de herramientas de inteligencia artificial que utilicen música bajo licencia.
Pero Universal y Sony siguen llevando su propio conflicto por la vía judicial, mientras cuestionan tanto las prácticas empleadas para desarrollar los modelos anteriores como la manera en que Suno presenta la nueva generación de su tecnología.
Una batalla que podría definir el futuro de la música generada con IA
El enfrentamiento entre Suno y las grandes disqueras forma parte de una discusión mucho más amplia sobre derechos de autor, entrenamiento de inteligencia artificial y utilización de contenidos protegidos.
Las empresas de IA necesitan grandes cantidades de información para desarrollar modelos capaces de generar contenido cada vez más sofisticado. Al mismo tiempo, músicos, compositores, intérpretes, productores y compañías discográficas buscan determinar bajo qué condiciones sus obras pueden formar parte de esos procesos y cuándo es necesario contar con una licencia.
El caso de Suno pone esa tensión directamente ante los tribunales. Mientras la plataforma sostiene que su nuevo modelo v6 fue desarrollado sin utilizar grabaciones de Universal y Sony, las compañías argumentan que la relación con modelos anteriores mantiene vigente el problema que dio origen al litigio.
El resultado de esta nueva batalla podría aportar elementos importantes a una pregunta que todavía está en plena construcción jurídica: qué derechos deben respetar las plataformas de inteligencia artificial cuando utilizan música existente para aprender a crear música nueva y qué responsabilidades permanecen cuando esos sistemas evolucionan de una generación a otra.