Por qué el 4 de junio está dedicado a la infancia

El 4 de junio recuerda a niñas y niños víctimas de agresión. La ONU estableció la fecha en 1982 y hoy reafirma la obligación de proteger sus derechos.

El calendario internacional dedica el 4 de junio a una causa que no debería pasar inadvertida: recordar a las niñas y los niños afectados por la violencia y reafirmar la obligación de proteger sus derechos.

La fecha fue establecida por la Asamblea General de la ONU en 1982 mediante la resolución ES-7/8. El antecedente inmediato fue el sufrimiento de niñas y niños palestinos y libaneses afectados por actos de agresión.

Actualmente, Naciones Unidas presenta la efeméride con un alcance mundial. Su propósito es reconocer el dolor de niñas y niños víctimas de abusos físicos, mentales y emocionales, sin importar el lugar donde ocurran.

La magnitud del problema explica por qué la fecha mantiene vigencia. La Organización Mundial de la Salud estima que hasta mil millones de niñas, niños y adolescentes de entre 2 y 17 años experimentaron violencia física, sexual o emocional, o negligencia, durante el último año considerado por sus datos globales.

La violencia no siempre ocurre lejos de casa. UNICEF señala que puede presentarse en hogares, escuelas, comunidades y espacios digitales. También advierte que muchas experiencias no se denuncian porque algunas prácticas han sido normalizadas o porque las víctimas no pueden pedir ayuda.

La conmemoración puede traducirse en acciones concretas: enseñar a niñas y niños cómo pedir apoyo en una emergencia, escuchar sin culpabilizar cuando revelan una situación de violencia y buscar acompañamiento institucional cuando exista riesgo.

El mensaje central del 4 de junio es sencillo: ninguna forma de violencia contra la infancia debe considerarse menor, inevitable o aceptable.