Plan Oriente avanza con obras para reducir inundaciones en Edomex
El Túnel Churubusco-Xochiaca y El Salado amplían el desalojo y almacenamiento de agua en el oriente.
El Plan Integral para el Oriente del Estado de México avanza con infraestructura hidráulica destinada a reducir el riesgo de inundaciones en una de las zonas más pobladas de la región metropolitana. Entre las obras que ya se encuentran en operación están el Túnel Churubusco-Xochiaca y la rehabilitación del vaso regulador El Salado.
El túnel tiene capacidad para desalojar hasta 16 mil litros de agua por segundo y beneficia directamente a más de un millón de habitantes de Nezahualcóyotl, Chimalhuacán y La Paz, además de tener impacto en Iztapalapa, en la Ciudad de México.
Por su parte, la intervención en El Salado, ubicado en Iztapalapa, duplicó su capacidad de almacenamiento, de 200 a 400 millones de litros de agua, con el objetivo de disminuir el riesgo de anegaciones durante las lluvias intensas.
Túnel Churubusco-Xochiaca: 16 mil litros por segundo
El Túnel Churubusco-Xochiaca es una de las principales obras hidráulicas del Plan Oriente. Su función es conducir los escurrimientos hacia la zona de regulación Churubusco-Xochiaca y evitar que los sistemas locales de drenaje se saturen durante precipitaciones fuertes.
La infraestructura cuenta con un túnel de cinco metros de diámetro, un colector de 2.44 metros y un cárcamo equipado con ocho bombas.
En conjunto, estos componentes permiten desalojar hasta 16 mil litros de agua por segundo. La obra tuvo una inversión de 450 millones de pesos, con participación federal, estatal y municipal.
La operación fue supervisada por autoridades federales y del Estado de México, entre ellas la gobernadora Delfina Gómez Álvarez y el director general de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Efraín Morales López.
El objetivo es reducir el tiempo durante el cual permanecen anegadas las zonas que históricamente reciben grandes volúmenes de agua durante la temporada de lluvias.
El Salado duplica su capacidad en Iztapalapa
Del lado de la Ciudad de México, el vaso regulador El Salado fue rehabilitado para ampliar su capacidad de almacenamiento.
El espacio pasó de contener 200 millones a 400 millones de litros de agua, cantidad equivalente a aproximadamente 40 mil pipas o 160 albercas olímpicas.
La intervención tuvo un costo cercano a 97 millones de pesos e incluyó el retiro de aproximadamente 80 mil metros cúbicos de azolve y la elevación de los bordos perimetrales en 1.5 metros.
La estrategia busca que el vaso funcione como una zona de almacenamiento temporal durante las tormentas. De esta manera, el agua puede regularse antes de ser incorporada nuevamente al sistema de drenaje.
La obra forma parte de un paquete de infraestructura hidráulica en el oriente de la capital que contempla una inversión de alrededor de 427 millones de pesos. También se consideran trabajos en las plantas de bombeo El Salado y La Colmena, un nuevo colector en República Federal y ocho tanques tormenta sobre la calzada Ignacio Zaragoza.
Una estrategia que cruza los límites entre Edomex y CDMX
Uno de los principales retos hidráulicos de esta zona es que los escurrimientos no respetan los límites administrativos entre municipios mexiquenses y alcaldías capitalinas.
Por ello, las obras del Plan Oriente buscan conectar sistemas de conducción, bombeo y regulación para mejorar el manejo del agua pluvial en ambos lados de la frontera metropolitana.
En el caso del Túnel Churubusco-Xochiaca, su operación beneficia directamente a habitantes de Nezahualcóyotl, Chimalhuacán y La Paz, mientras que también tiene efectos sobre Iztapalapa.
La infraestructura responde a un problema recurrente: durante lluvias intensas, el volumen de agua puede superar la capacidad de los colectores y provocar encharcamientos e inundaciones que afectan viviendas, vialidades y servicios.
Plan Oriente contempla 10 municipios
Aunque las obras hidráulicas tienen un alcance específico, el Plan Integral para el Oriente del Estado de México es una estrategia más amplia.
Actualmente contempla 121 acciones y políticas públicas en 10 municipios: Chalco, Chicoloapan, Chimalhuacán, Ecatepec, Ixtapaluca, La Paz, Nezahualcóyotl, Texcoco, Tlalnepantla y Valle de Chalco. En conjunto, la estrategia está dirigida a una población de alrededor de 10 millones de habitantes.
Las acciones incluyen infraestructura hidráulica, pavimentación, movilidad, vivienda, salud, educación y recuperación de espacios públicos.
En materia de infraestructura urbana, por ejemplo, los municipios cuentan con trenes de pavimentación destinados a rehabilitar vialidades. En julio se reportó un avance de más de 340 kilómetros de calles dentro de esta estrategia.
¿Qué municipios buscan reducir el riesgo de inundaciones?
Las obras hidráulicas tienen especial relevancia para municipios y zonas ubicadas en el corredor oriente de la metrópoli.
Entre las áreas directamente relacionadas con el Túnel Churubusco-Xochiaca se encuentran:
- Nezahualcóyotl
- Chimalhuacán
- La Paz
- Iztapalapa, en la CDMX
El sistema busca conducir el agua hacia zonas de regulación para disminuir la presión sobre la red de drenaje durante las lluvias.
En Iztapalapa, la ampliación de El Salado complementa esta estrategia al proporcionar mayor capacidad para almacenar temporalmente el agua pluvial.
Obras hidráulicas continuarán en la zona oriente
La infraestructura ya puesta en operación forma parte de un conjunto de proyectos que todavía se encuentran en diferentes etapas.
En la Ciudad de México, además de El Salado, las autoridades contemplan trabajos en sistemas de bombeo, colectores y tanques de tormenta para mejorar la capacidad de respuesta ante precipitaciones fuertes.
En el Estado de México, el Plan Oriente mantiene acciones en los 10 municipios que integran la estrategia, con obras enfocadas en agua y drenaje, además de proyectos de movilidad, salud, educación y vivienda.
La meta de las intervenciones hidráulicas es que una mayor capacidad de conducción, bombeo y almacenamiento temporal permita disminuir la saturación de los sistemas de drenaje y reducir el impacto de las lluvias en el oriente del Valle de México.