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Cine

Naza: el documental que revela cómo la inteligencia artificial puede influir en los bombardeos en Gaza

Por admin 23 de octubre de 2026, 19:00 hrs

¿Puede un sistema de inteligencia artificial calcular cuántos civiles podrían morir durante un bombardeo? Esa es una de las preguntas centrales de Naza, el documental de los cineastas israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor, que examina el uso de herramientas tecnológicas para identificar objetivos militares y estimar posibles víctimas civiles durante la ofensiva israelí en Gaza.

La película, realizada por los creadores de No Other Land, ganadora del Oscar, es el resultado de una investigación de casi tres años que recupera testimonios de 24 soldados y oficiales de inteligencia militar. A través de declaraciones anónimas, el documental indaga en los procedimientos presuntamente utilizados para identificar a integrantes de Hamás, seleccionar objetivos y calcular el daño que un ataque podría causar a la población civil.

La investigación retoma revelaciones periodísticas publicadas por +972 Magazine, Local Call y The Guardian. Para proteger la identidad de las personas entrevistadas, los testimonios fueron grabados de noche, en azoteas de Tel Aviv, con los rostros y las voces modificados digitalmente.

El título de la película procede de un acrónimo militar relacionado con la expresión hebrea nezek agavi, que significa «daño colateral». En el contexto de los ataques militares, el término alude al daño que pueden sufrir personas y bienes que no son el objetivo directo de una operación.

A partir de esta premisa, Naza plantea preguntas sobre el papel de los sistemas automatizados en las decisiones militares y las consecuencias humanas de convertir las posibles víctimas civiles en una estimación previa a un bombardeo.

Cómo se calcula el daño colateral en una operación militar

Uno de los ejes del documental es la manera en que se incorpora la estimación de posibles víctimas civiles a los procedimientos para seleccionar objetivos. La película explora, a partir de los testimonios reunidos, cómo las herramientas tecnológicas pueden intervenir en la identificación de personas y en la evaluación de las consecuencias de un ataque.

La pregunta no se limita a la capacidad técnica de una máquina para procesar información. También involucra la responsabilidad de quienes utilizan sus resultados para tomar decisiones que pueden tener consecuencias mortales.

En ese sentido, Naza examina la relación entre automatización, inteligencia militar y daño a la población civil. Su propuesta es mostrar, mediante testimonios de personas que aseguran conocer esos procedimientos, cómo se desarrollan algunas de estas prácticas y qué implicaciones tienen en un escenario de guerra.

La película no presenta el tema como una discusión tecnológica aislada, sino como un problema humano y político: detrás de cada estimación de víctimas hay personas expuestas a las consecuencias de una operación militar.

El estreno de Naza en México enfrentó obstáculos comerciales

Llevar el documental a las salas mexicanas también representó un desafío para la distribuidora Artegios Distribución. En entrevista con Aristegui Noticias, María Josefina Parra, directora y socia de la empresa, explicó que el principal obstáculo fue el poco tiempo disponible para negociar los derechos de exhibición y organizar el lanzamiento.

«En este caso con Naza todo ha sido bastante rápido y eso ha sido el mayor reto para nosotros», señaló al describir las negociaciones con el agente de ventas para conseguir condiciones que permitieran llevar la película a México.

A las dificultades habituales de distribución se sumó la ventana de exhibición solicitada por algunas cadenas de cine. Según Parra, ciertos exhibidores piden un periodo aproximado de 45 días entre el estreno en salas y la disponibilidad de una película en plataformas digitales.

En el caso de Naza, la previsión de que el documental estuviera disponible en el sitio de The Guardian hacia finales de noviembre complicó las negociaciones con Cinépolis. La distribuidora no consiguió concretar su exhibición en esa cadena, lo que redujo las posibilidades de llegar a otros públicos.

La preparación del estreno también implicó gastos de carteles, materiales promocionales y copias, además de medidas de seguridad relacionadas con la protección de la película y de sus realizadores.

Para Parra, sin embargo, el objetivo iba más allá de los resultados comerciales. La distribuidora decidió impulsar el lanzamiento porque consideró importante que la problemática abordada por el documental pudiera discutirse con el público mexicano.

¿Dónde ver Naza en México?

El documental llegó a las salas mexicanas el 22 de octubre de 2026, con funciones en 36 complejos de Cinemex distribuidos en 20 estados. A partir del 23 de octubre también comenzó su exhibición en la Cineteca Nacional Xoco.

La permanencia de la película en cartelera dependerá, en parte, de la respuesta del público. Parra explicó que los exhibidores suelen revisar los resultados del primer fin de semana, de jueves a domingo, para decidir si mantienen una producción durante la semana siguiente.

Este mecanismo puede representar un reto particular para los documentales, que con frecuencia cuentan con circuitos de exhibición más limitados que las grandes producciones comerciales. La disponibilidad de funciones y la asistencia del público pueden influir directamente en el tiempo que permanecen en las salas.

La distribuidora reconoce que Naza no es una película pensada para ofrecer entretenimiento convencional. Su intención es confrontar al espectador con una realidad difícil y abrir una conversación sobre las consecuencias de los ataques militares y el uso de tecnología en los conflictos armados.

Una película que busca abrir la conversación

La llegada de Naza a México coloca en la pantalla grande un debate sobre los límites de la automatización en la guerra. Su investigación aborda cómo las herramientas tecnológicas pueden intervenir en la selección de objetivos y en la estimación de posibles víctimas, pero también plantea interrogantes sobre la responsabilidad humana cuando esas evaluaciones forman parte de decisiones militares.

El documental se apoya en testimonios anónimos y en investigaciones periodísticas previas para explorar estas prácticas. Por tratarse de declaraciones protegidas y procedimientos descritos por fuentes que no aparecen públicamente identificadas, las afirmaciones específicas deben entenderse dentro del alcance de la investigación presentada por la película.

Para Artegios Distribución, llevarla a las salas mexicanas responde a la importancia de difundir el tema más allá de las cifras de taquilla. La apuesta es que el público conozca los testimonios, reflexione sobre el impacto de la tecnología en los conflictos armados y discuta las consecuencias humanas de las decisiones tomadas en un campo de batalla.