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Volcán de Fuego reduce su actividad, pero Guatemala mantiene alerta

El Volcán de Fuego disminuyó sus erupciones, pero persiste el riesgo de ceniza y lahares en Guatemala.

Por admin 6 de agosto de 2026, 18:19 hrs

El volcán de Fuego, uno de los tres volcanes activos de Guatemala, redujo la intensidad de sus erupciones durante las últimas horas, después de registrar a principios de semana explosiones que elevaron columnas de ceniza hasta aproximadamente 6 mil metros de altura.

El Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh) reportó que la actividad del coloso muestra una tendencia a la baja. Sin embargo, las autoridades mantienen las medidas preventivas debido a la presencia de material volcánico acumulado y a la posibilidad de que las lluvias provoquen el descenso de lahares, corrientes de agua, ceniza, rocas y otros sedimentos que pueden desplazarse rápidamente por las barrancas.

La emergencia comenzó a intensificarse a principios de esta semana, cuando el volcán registró una fase eruptiva que obligó a evacuar preventivamente a habitantes de comunidades ubicadas en las zonas cercanas.

¿Cómo está la actividad del Volcán de Fuego?

De acuerdo con el reporte citado por las autoridades guatemaltecas, el Volcán de Fuego registra entre cinco y diez explosiones por hora, acompañadas de columnas de ceniza que alcanzan alrededor de 4 mil 500 metros sobre el nivel del mar.

La actividad actual representa una disminución respecto de los momentos de mayor intensidad registrados durante la semana.

El volcán llegó a generar flujos de lava, ceniza y corrientes piroclásticas durante la fase eruptiva que provocó las evacuaciones. Algunas de estas corrientes descendieron por las barrancas del edificio volcánico.

Aunque la actividad ha disminuido, el comportamiento del volcán continúa bajo vigilancia debido a que puede presentar cambios en periodos cortos.

Más de mil 600 personas fueron evacuadas

La actividad del volcán obligó a realizar evacuaciones preventivas en comunidades de los departamentos de Chimaltenango, Escuintla y Sacatepéquez.

Reportes recientes sitúan en alrededor de mil 700 personas el número de habitantes que fueron trasladados a refugios como medida de prevención. La emergencia también alcanzó a unas 29 mil personas de las zonas cercanas, principalmente por la caída de ceniza y las restricciones implementadas por las autoridades.

Durante la fase de mayor actividad también se suspendieron actividades escolares en zonas afectadas y se implementaron restricciones en vías de comunicación.

La Ruta Nacional 14, una de las principales carreteras de la zona, fue cerrada temporalmente debido al riesgo asociado con la actividad volcánica.

El riesgo no termina con la disminución de las explosiones

Uno de los principales riesgos actuales no está necesariamente relacionado con una nueva explosión, sino con el material volcánico que permanece acumulado en las laderas y barrancas.

Las lluvias pueden movilizar esa ceniza, arena, rocas y otros materiales y generar lahares.

El peligro aumenta porque Guatemala atraviesa la temporada de lluvias y las autoridades vigilan además el desplazamiento de una onda tropical del este, que puede generar precipitaciones y tormentas eléctricas en distintas regiones del país.

Por ello, la disminución de la actividad eruptiva no implica que las comunidades cercanas puedan abandonar las medidas de prevención.

Fuego, Santiaguito y Pacaya: los tres volcanes activos

Guatemala cuenta con 37 estructuras volcánicas, pero tres son consideradas actualmente activas: Fuego, Santiaguito y Pacaya.

El Volcán de Fuego se encuentra en la zona central del país, entre los departamentos de Escuintla, Chimaltenango y Sacatepéquez.

El Santiaguito, ubicado en el occidente, mantiene actividad explosiva y desprendimiento de bloques de roca.

Por su parte, el Pacaya, localizado al sur de la capital guatemalteca, registra principalmente procesos de desgasificación.

El Fuego es el que ha concentrado la emergencia de esta semana debido al incremento temporal de su actividad.

¿Qué pasó con el Volcán de Fuego esta semana?

La actividad comenzó a intensificarse durante la noche del 3 de agosto, cuando se observaron emisiones de ceniza, lava y flujos asociados a la erupción.

Durante el 4 de agosto, las autoridades realizaron evacuaciones preventivas mientras aumentaba la actividad del volcán. También se establecieron restricciones para proteger a las poblaciones ubicadas en las cercanías.

Para el 5 de agosto, los registros mostraban una disminución gradual de la actividad eruptiva, aunque continuaban las emisiones de ceniza y persistía el peligro derivado de las lluvias y los lahares.

Hasta los reportes más recientes consultados, no se habían registrado víctimas mortales ni daños estructurales importantes relacionados con esta fase eruptiva.

El recuerdo de la tragedia de 2018

La actividad del Volcán de Fuego mantiene especial atención en Guatemala debido a su antecedente más grave reciente.

El 3 de junio de 2018, una erupción provocó flujos piroclásticos y lahares que afectaron comunidades cercanas.

La tragedia dejó cientos de personas muertas y desaparecidas, además de provocar el desplazamiento de miles de habitantes. El desastre afectó particularmente a comunidades de Escuintla y Sacatepéquez.

La experiencia de 2018 modificó los protocolos de prevención y evacuación en las zonas cercanas al volcán.

Por ello, ante el incremento de actividad registrado esta semana, las autoridades optaron nuevamente por realizar evacuaciones preventivas antes de que la situación pudiera agravarse.

¿Qué deben hacer las personas ante la caída de ceniza?

Las autoridades guatemaltecas han pedido a la población mantenerse atenta a los comunicados oficiales y evitar acercarse a las zonas de mayor riesgo.

Ante la presencia de ceniza volcánica, se recomienda proteger las vías respiratorias, cubrir depósitos de agua y evitar permanecer al aire libre cuando la concentración de partículas sea elevada.

También es importante mantenerse alejado de barrancas y cauces cercanos al volcán, especialmente durante o después de lluvias intensas, debido al riesgo de lahares.

Para quienes se encuentren en las zonas de evacuación, la recomendación principal es seguir las instrucciones de CONRED y de las autoridades locales.

El volcán baja la intensidad, pero sigue bajo vigilancia

La disminución de las explosiones representa un cambio respecto de la fase más intensa registrada a principios de semana, pero las autoridades mantienen el monitoreo debido a la naturaleza cambiante de la actividad volcánica.

El Insivumeh continúa vigilando el comportamiento del Volcán de Fuego mediante instrumentos de monitoreo y observación, mientras que CONRED mantiene coordinación con las autoridades locales para responder ante cualquier cambio.

Por ahora, el escenario es de menor actividad eruptiva, pero con riesgos todavía presentes. La acumulación de material volcánico y las lluvias mantienen abierta la posibilidad de nuevos lahares, por lo que las comunidades cercanas deberán permanecer atentas a las indicaciones oficiales.

Datos clave

  • Volcán: Fuego.
  • País: Guatemala.
  • Altitud: aproximadamente 3 mil 760 metros.
  • Actividad actual: entre 5 y 10 explosiones por hora.
  • Altura de columnas de ceniza: hasta 4 mil 500 metros.
  • Departamentos afectados: Escuintla, Chimaltenango y Sacatepéquez.
  • Personas evacuadas: alrededor de 1,700.
  • Población afectada por caída de ceniza: alrededor de 29 mil personas.
  • Principal riesgo actual: lahares, ceniza y material volcánico acumulado.
  • Última gran tragedia: erupción del 3 de junio de 2018.