Trump advierte que Irán pagará con creces muerte de soldados
Donald Trump aseguró que Irán pagará un alto precio tras la muerte de militares estadounidenses en ataques en Jordania e Irak.
Por Juan Pablo Ojeda
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este miércoles que Irán pagará «con creces» y enfrentará consecuencias severas por la muerte de militares estadounidenses registrada la semana pasada en instalaciones de Jordania e Irak. Las declaraciones se producen tras confirmarse las primeras bajas mortales de tropas norteamericanas desde la ruptura de la tregua bilateral ocurrida hace aproximadamente dos semanas.
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó que las fuerzas armadas ejecutaron su undécima noche consecutiva de ataques aéreos contra territorio iraní. Las operaciones tácticas golpearon centros de mando militar, infraestructura para el despliegue de drones, capacidades marítimas y redes logísticas vinculadas a la Guardia Revolucionaria.
Los reportes oficiales del Departamento de Defensa detallan que los decesos ocurrieron en dos incidentes separados en bases de operaciones avanzadas. La acumulación de bajas elevó a 17 el número total de efectivos fallecidos desde el inicio de las hostilidades directas en el corredor estratégico del Golfo Pérsico.
Antes de abordar el avión presidencial Air Force One con destino a la Base Aérea de Dover, en Delaware, el mandatario estadounidense enfatizó que la respuesta militar escalará proporcionalmente al daño infligido a las capacidades defensivas de Washington en la región.
En el plano económico, Trump refirió que los sondeos de opinión pública demuestran que la ciudadanía no rechaza las acciones bélicas en sí mismas, sino el impacto inflacionario derivado del incremento en los precios internacionales del petróleo y los combustibles.
La ruptura del alto el fuego bilateral echó por tierra los canales de mediación diplomática que mantenían congeladas las operaciones a gran escala en el estrecho de Ormuz, zona por donde transita una quinta parte del suministro mundial de crudo.
Washington reiteró que el objetivo central de la campaña militar continúa siendo neutralizar de manera definitiva cualquier capacidad de desarrollo armamentista nuclear por parte de Teherán, descartando por el momento un alto al fuego incondicional.