jueves 13 de agosto de 2026 /// México en señal abierta ///
Espectáculos

¿Por qué México se convirtió en el tercer mercado mundial de conciertos?

México se consolidó como el tercer mercado de música en vivo del mundo en 2025, solo detrás de Estados Unidos y Reino Unido. La derrama ya supera el crecimiento del PIB.

Por admin 13 de agosto de 2026, 11:50 hrs

En 2025 la industria de entretenimiento musical en vivo generó un impacto económico de 68 mil 990 millones de pesos. El crecimiento fue de 3.2 %, más del doble del promedio del PIB nacional.

El país se ubicó como el tercer mercado más importante del planeta en este rubro. Festivales y residencias de artistas internacionales confirmaron el estatus.

Por cada 100 pesos gastados en boletos se generan aproximadamente 334 pesos adicionales en hotelería, transporte, gastronomía y comercio, según estudios citados por el sector.

¿Cuántas veces has salido de un estadio y te has dado cuenta de que el verdadero negocio estaba fuera de las gradas? La cadena de valor activa más de 100 sectores.

El Estadio GNP Seguros se consolidó como uno de los recintos más rentables del mundo por taquilla y asistencia. Residencias de artistas como Harry Styles o Bruno Mars proyectan derramas de miles de millones de pesos solo en la capital.

OCESA sigue siendo el principal operador, con miles de eventos anuales y una red de recintos que permiten a México ser parada obligada de giras globales.

La demanda supera con frecuencia la oferta. Casos como Bad Bunny o Oasis mostraron colas virtuales y agotamiento inmediato de boletos.

El turismo musical atrae a millones de visitantes extranjeros. Solo en 2025 se estimaron 5.5 millones de viajeros motivados por espectáculos en vivo.

La industria genera decenas de miles de empleos directos e indirectos. El reto es que el crecimiento se traduzca también en mejores condiciones para músicos independientes y proveedores locales.

Cada concierto masivo es un motor temporal de la economía de una ciudad. La pregunta abierta es cómo sostener ese ritmo sin saturar la infraestructura ni perder la diversidad de la oferta musical.