INAH halla edificio tolteca de 3200 metros cuadrados en Tula Hidalgo

Salvamento arqueológico registra Estructura II de 40 por 80 metros y recupera lápidas talladas del periodo post-esplendor en Tula.

Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) desenterraron una edificación prehispánica de 40 por 80 metros de superficie, denominada Estructura II, durante los trabajos de salvamento arqueológico iniciados en mayo de 2026 en el municipio de Tula de Allende, Hidalgo. El hallazgo se registró específicamente en un predio destinado a la construcción de una planta de tratamiento de aguas residuales en la colonia 16 de Enero.

La intervención técnica permitió la recuperación de dos lápidas labradas en piedra que originalmente formaban parte de la Pirámide B de la Zona Arqueológica de Tula. La primera pieza presenta una longitud de 78 centímetros por 53 centímetros de ancho con la deidad Tlahuizcalpantecuhtli, mientras que la segunda mide 53 centímetros de largo por 42 centímetros de ancho y exhibe el relieve de un felino en posición de marcha.

El análisis de los materiales recuperados establece una cronología de ocupación continua que abarca desde el año 1100 hasta el 1521 d.C. El inventario arqueométrico suma miles de fragmentos de enseres cotidianos y rituales, entre los que se cuantifican platos, vasijas, punzones de hueso tallado, cuentas de concha marina, sellos de barro cocido, malacates para el hilado y figurillas antropomorfas.

Los registros antropofísicos en el área de excavación, ubicada a 100 metros de la barda perimetral del sitio arqueológico, documentaron entierros humanos primarios y secundarios. Destaca un depósito simultáneo de seis infantes cuyas edades biológicas al momento del deceso oscilaban entre 1 y 6 años de edad, localizados de forma directa debajo del piso de una unidad habitacional prehispánica.

La base de datos del proyecto añade el hallazgo de un punzón de cobre cuyas dimensiones corresponden con una huella de raspado detectada en un maxilar inferior humano. Este indicador físico sustenta la hipótesis técnica del uso de herramientas metálicas específicas para procesos de remoción de tejido epidérmico durante prácticas de sacrificio ritual en el periodo Posclásico.

El protocolo de conservación aplicado por el Centro INAH Hidalgo contempla la limpieza minuciosa de las piezas con materiales compatibles para no alterar los restos de estuco y policromía original. Tras el registro fotográfico y la catalogación digital, los vestigios arquitectónicos fijos serán protegidos con una capa de geotextil y cubiertos con capas de tierra compactada.

La planeación urbana del sitio se modificó tras un acuerdo técnico entre el INAH y la Comisión Estatal del Agua y Alcantarillado de Hidalgo. Las cláusulas institucionales restringen el uso del cuadrante de vestigios únicamente para obras de bajo impacto estructural, garantizando que el peso de la nueva planta tratadora no comprometa la estabilidad mecánica de las ruinas toltecas.