miércoles 7 de octubre de 2026 /// México en señal abierta ///
CDMX

Tláhuac enfrenta fuertes inundaciones tras lluvia torrencial en el suroriente de CDMX

La lluvia torrencial registrada la tarde del martes 6 de octubre volvió a exhibir la vulnerabilidad de distintos puntos del suroriente de la Ciudad de México, particularmente en Tláhuac, donde se reportaron inundaciones, vehículos varados y agua al interior de viviendas. La intensidad de las precipitaciones también generó complicaciones viales en zonas de Iztapalapa y obligó a reforzar las labores de atención y desalojo de agua.

Por admin 7 de octubre de 2026, 10:37 hrs

De acuerdo con reportes de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC), en Tláhuac se contabilizaron 12 anegaciones, cinco vehículos varados y 13 viviendas de la colonia Miguel Hidalgo afectadas por acumulaciones de agua de hasta 30 centímetros en el interior. Las autoridades atribuyeron parte de las afectaciones a la saturación de la red de drenaje.

Uno de los puntos con mayores problemas fue avenida Tláhuac, particularmente en las inmediaciones del Metro Periférico Oriente y hacia la zona de Zapotitlán. En algunos tramos, el nivel del agua alcanzó alrededor de medio metro, dificultando el paso de automóviles y obligando a algunos conductores a detenerse para evitar quedar atrapados. Reportes periodísticos documentaron también afectaciones entre Paso del Conejo y el Metro Zapotitlán.

La situación no se limitó a una sola vialidad. También se registraron complicaciones en Pueblo de Zapotitlán, Aquiles Serdán y distintos puntos de la zona Zapotitlán-Tláhuac, mientras que en Iztapalapa hubo afectaciones sobre Ermita Iztapalapa y en las inmediaciones del Metro Periférico Oriente. La concentración de agua en estos puntos volvió a impactar la movilidad en una de las zonas con alta demanda de transporte público y circulación vehicular.

En materia de precipitación, reportes que citan registros de la Secretaría de Gestión Integral del Agua (SEGIAGUA) ubicaron en 25.75 milímetros la lluvia acumulada en avenida San Rafael Atlixco, mientras que en Santiago Norte, cerca de los límites entre Iztapalapa y Tláhuac, se registraron 26.75 milímetros. Estos niveles ayudan a dimensionar la intensidad del episodio, aunque las afectaciones concretas también dependen de la capacidad de desalojo del agua y de las condiciones particulares de cada vialidad.

La respuesta institucional incluyó trabajos de cuadrillas de SEGIAGUA, elementos de Protección Civil, bomberos y cuerpos de seguridad para atender los puntos anegados. Asimismo, se activó el Operativo Tlaloque, destinado a responder ante encharcamientos, inundaciones y otros incidentes asociados con las precipitaciones.

La SGIRPC había mantenido durante los días previos diversos avisos preventivos por lluvias fuertes y posible caída de granizo en la capital. La dependencia ha advertido que este tipo de precipitaciones puede generar encharcamientos, inundaciones y corrientes de agua en calles y avenidas, por lo que recomienda evitar transitar por zonas anegadas y mantener libres de basura las coladeras.

El episodio del martes también vuelve a poner bajo revisión la capacidad de respuesta ante lluvias intensas en puntos donde las inundaciones afectan de manera recurrente la movilidad y, en algunos casos, viviendas. La presencia de agua dentro de domicilios y vehículos varados muestra que el impacto no se reduce a un problema vial, sino que alcanza directamente a residentes y usuarios de las principales vías de comunicación.

Para este miércoles 7 de octubre, la población debe mantenerse atenta a las actualizaciones meteorológicas y de Protección Civil, particularmente en el sur y oriente de la capital. Ante acumulaciones de agua, las autoridades recomiendan no intentar cruzar a pie o en automóvil zonas inundadas, reducir la velocidad, buscar rutas alternas y evitar permanecer cerca de árboles, postes o estructuras que puedan representar un riesgo.

Más allá de la emergencia inmediata, las afectaciones registradas en Tláhuac evidencian la importancia de mantener vigilancia permanente sobre la infraestructura hidráulica y las zonas identificadas como susceptibles a inundaciones. Mientras continúe la temporada de lluvias, la coordinación entre autoridades y población será determinante para reducir riesgos, especialmente en vialidades donde una acumulación rápida puede paralizar el tránsito y dejar vehículos o viviendas expuestos.