Tensión en plantón de madres buscadoras tras disparos registrados en calles de Cuauhtémoc
La tarde del martes 22 de septiembre se registraron detonaciones de arma de fuego en calles de la colonia Cuauhtémoc, cerca del campamento que mantienen madres buscadoras frente a instalaciones de la Fiscalía General de la República (FGR). Aunque las integrantes del plantón se resguardaron ante el temor de una agresión, la autoridad federal aclaró que los disparos no ocurrieron afuera de sus instalaciones ni estuvieron dirigidos contra las manifestantes.
La FGR sostuvo que es falso que se haya registrado una balacera al exterior de su sede en Río Pánuco y precisó que las detonaciones ocurrieron a varias calles de distancia. De acuerdo con la versión difundida por la institución, los hechos fueron ajenos tanto a sus instalaciones como a las personas que mantienen la protesta.
Por su parte, la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México informó que los disparos se produjeron en el cruce de Río Amazonas y Manuel Villalongín, durante una persecución relacionada con un presunto robo a casa habitación ocurrido en Saltillo, Coahuila. La intervención policial concluyó con cuatro personas detenidas.
La información disponible señala que los detenidos estarían vinculados con el robo registrado el 13 de septiembre en una residencia de Saltillo. La SSC indicó que las acciones de investigación se realizaron en coordinación con autoridades de Coahuila y que el grupo estaría relacionado con actividades delictivas en ambas entidades.
El episodio, sin embargo, provocó momentos de tensión entre las integrantes del plantón. La activista y legisladora michoacana Margarita López difundió videos en los que alertó sobre las detonaciones y señaló que algunas madres tuvieron que tirarse al suelo para protegerse. En ese momento, la información sobre el origen de los disparos todavía no había sido esclarecida oficialmente.
También integrantes del colectivo, entre ellas Ceci Flores, solicitaron atención de las autoridades federales ante la preocupación por la seguridad de quienes permanecen en el campamento. La reacción se produjo en un contexto de inquietud entre las manifestantes, quienes han denunciado previamente dificultades para obtener atención institucional a sus demandas.
La diferencia entre los primeros reportes y la explicación posterior de las autoridades resulta relevante. Mientras durante los primeros minutos se habló públicamente de una posible balacera en las inmediaciones de la FGR, la información oficial estableció que se trató de un hecho policial ocurrido en calles cercanas y no de una agresión contra el plantón. Hasta el momento, no se ha informado oficialmente de personas lesionadas entre las madres buscadoras.
El campamento frente a la FGR permanece instalado desde hace más de una semana. Los colectivos demandan avances en investigaciones relacionadas con personas desaparecidas, atención directa de funcionarios y acciones para que sus casos sean atendidos por las autoridades federales correspondientes.
La FGR ha señalado en días recientes que mantiene reuniones con familias y colectivos de búsqueda y que, dentro de sus atribuciones, trabaja en la atención de estos casos. No obstante, la permanencia del plantón evidencia que persisten reclamos de las víctimas y sus familiares respecto a la respuesta institucional.
El incidente del martes colocó nuevamente la seguridad de las madres buscadoras en el centro de la discusión. Aunque las autoridades descartaron que los disparos estuvieran relacionados con la protesta, la cercanía del hecho con el campamento generó temor entre quienes permanecen en la zona, por lo que la atención a las condiciones de seguridad del plantón continúa siendo un asunto relevante.