IA y turismo en CDMX: la celebración plantea oportunidades y retos para el sector
Ciudad de México, 28 de septiembre de 2026.— La Ciudad de México conmemoró el Día Mundial del Turismo 2026 con una fotografía monumental en el Jardín Flotante Tlallipan, actividad que reunió a alrededor de 400 estudiantes de turismo y representantes del sector. El encuentro colocó en el centro del debate la transformación digital y el uso de la inteligencia artificial, aunque también planteó el reto de que la innovación turística se traduzca en beneficios concretos para las comunidades que sostienen esta actividad.
La activación fue organizada por la Secretaría de Turismo de la Ciudad de México, a través del Instituto de Promoción Turística, bajo el lema “Agenda Digital e Inteligencia Artificial para Rediseñar el Turismo”. La temática coincide con una tendencia internacional que plantea aprovechar la tecnología para mejorar las experiencias turísticas, la gestión de destinos y la sostenibilidad, sin desvincular estos procesos de las necesidades sociales. ONU Turismo identifica precisamente la innovación y la digitalización como herramientas para fortalecer el desarrollo turístico y la participación de las comunidades.
Durante el acto, la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, señaló que el turismo representa un componente relevante para el crecimiento económico, social y cultural de la capital. Su mensaje estuvo centrado en la apertura de la ciudad al intercambio cultural y en la importancia de fortalecer los encuentros entre visitantes y habitantes.
Por su parte, Jennie Shrem Serur, directora general del Instituto de Promoción Turística, informó que, de acuerdo con datos presentados por la dependencia, el turismo representa 10.7 por ciento del Producto Interno Bruto de la Ciudad de México y genera cerca de 800 mil empleos directos e indirectos. La funcionaria sostuvo que el impacto de esta actividad debe medirse también por su capacidad para generar bienestar entre quienes participan en ella.
La funcionaria puso como ejemplo a artesanos, cocineras, prestadores de servicios, transportistas y otros trabajadores vinculados con la actividad turística. Bajo esta perspectiva, el desafío para la política turística no consiste únicamente en incrementar el número de visitantes, sino en procurar que el crecimiento del sector genere ingresos locales, preserve expresiones culturales y evite que los beneficios económicos se concentren exclusivamente en determinados segmentos.
La participación de estudiantes fue otro de los ejes de la jornada. Los 400 jóvenes provenientes de la Escuela Superior de Turismo del Instituto Politécnico Nacional y otras instituciones educativas fueron reconocidos como parte de las nuevas generaciones que deberán enfrentar una industria marcada por la digitalización, los cambios en los hábitos de viaje y una mayor demanda de servicios accesibles y sostenibles.
Marissa Alonso Marbán, directora de la Escuela Superior de Turismo del IPN, destacó la trayectoria de esa institución en la formación de profesionales del sector y señaló que estudiantes, docentes y egresados han participado en ámbitos como sustentabilidad, preservación del patrimonio e innovación de servicios. También expresó la disposición de la comunidad politécnica para contribuir a un turismo que incorpore criterios de inclusión y desarrollo.
El planteamiento adquiere relevancia en una ciudad con una amplia oferta cultural, gastronómica, histórica y de entretenimiento, pero también con presiones relacionadas con movilidad, infraestructura, vivienda, espacio público y sostenibilidad. En ese contexto, la incorporación de inteligencia artificial y herramientas digitales abre oportunidades, aunque su aplicación requiere acompañarse de capacitación, regulación, accesibilidad y mecanismos que permitan que pequeños prestadores y comunidades locales también puedan beneficiarse.
La propia ONU Turismo plantea que la transformación turística debe considerar dimensiones económicas, sociales y ambientales, además de impulsar la innovación y la digitalización. En sus programas internacionales también destaca la necesidad de fortalecer capacidades, conectividad y participación comunitaria para que el turismo contribuya al bienestar de los territorios.
La celebración en Tlallipan, por tanto, funcionó como un acto de promoción turística y como una señal sobre la ruta que la capital busca impulsar en el sector: mayor incorporación tecnológica, formación profesional y una visión que vincule la llegada de visitantes con las condiciones de vida de quienes habitan y trabajan en la ciudad. El principal desafío será convertir estos planteamientos en políticas medibles que permitan comprobar que la innovación turística genera beneficios económicos y sociales más allá de la promoción de la imagen de la capital.